Cuadro a cuadro:

Quique Rivera y el grupo “Y no había Luz” producen genial corto en ‘Stopmotion’  
 

Por: Alex Serrano Lebrón

aserranolebron@yahoo.com 
 

La oferta de Cine de Títeres presentada en el teatro estudio Yerbabruja en Río Piedras durante las actividades de la Titeretada 2009, celebración mundial del movimiento del títere, finalizó con una ovación del público. Y es que ésta concluyó con el estreno del cortometraje Encierro del joven puertorriqueño José ‘Quique’ Rivera y el grupo de teatro “Y no había Luz”. Lo especial de esta presentación fue la técnica utilizada para el trabajo filmográfico, animación en ‘stop motion’.

 

La técnica de ‘stop motion’, en pocas palabras, consiste en fotografiar cuadro a cuadro un objeto inanimado como marionetas, siluetas recortadas, muñecos de plastilina, tela o cera, manipulando la posición en la que éstas se encuentran entre cada foto. Así, al proyectar una sucesión de 24 cuadros o fotografías por segundo se produce la impresión de movimiento. 

 

Esa noche luego de presenciar varios cortometrajes clásicos de esta singular forma de  animación (trabajos de Ladislaw Starewicz, Jan Svankmajer, Ray Harryhausen y los hermanos Quay), tuvimos la oportunidad de conocer el emergente trabajo de Quique Rivera.  

 

Your browser may not support display of this image.El ‘stop motion’, técnica de la que se tiene constancia desde los principios del cine, puede ser explorada por todos ya que sólo nos exige recursos mínimos; sin embargo, el proceso es agotador y requiere de paciencia, aseguró Quique Rivera durante una breve demostración del proceso de filmar bajo este formato. Rivera, graduado de Comunicación Audiovisual de la Escuela de Comunicación de la UPR, comenzó a experimentar por curiosidad con la técnica hace poco más de dos años mientras realizaba una segunda concentración en Escultura. “Soy autodidacta en esto. Comencé investigando por mi cuenta con videos de Youtube, me compré libros, leí sobre la historia del ‘stop motion’ y fui aprendiendo en el proceso”.   

 

En la charla nos habló de la importancia de la construcción del títere para darle veracidad al efecto de movimiento que se presenta en el cortometraje. Utilizando un modelo de un ave, Rivera enfatizó que el esqueleto es la base de la construcción, por lo que su elaboración debe imitar las articulaciones del animal. Al momento ha trabajado con diferentes tipos de alambre como esqueleto. Además, indicó que la atención al detalle del ave, como el plumaje y su movimiento permite apreciar de forma efectiva y veraz el producto final, razón que lo llevó a estudiar la anatomía de este animal. Luego de la demostración se presentaron dos de los primeros trabajos de Quique, y entonces lo inanimado cobró vida. Como pudimos apreciar, el trabajo toma tiempo, pero el resultado lo convierte en satisfacción.       

 

Encierro: Colaboración artística al máximo 


La escena la vivimos a diario. La cámara nos ubica en un dormitorio. Alguien duerme, mas bien ronca. Se asoma entre la sábana una cabeza azul, descansada. La cámara se posa al nivel de la mesita de noche, y en ella el bendito despertador. De repente, el bendito pasa a ser maldito cuando estalla su alarma, y de un porrazo Camilo, el hombre azul, lo desactiva a la vez que pronuncia “Cállate” e intenta retomar su sueño. Esta jocosa escena sirve como inicio al corto animado por ‘stop motion’ titulado Encierro. Éste es el resultado del excelente trabajo colaborativo del grupo de teatro ‘Y no Había Luz’ y José ‘Quique’ Rivera quienes pusieron todo su esfuerzo en consumar una versión animada de la pieza original del mismo nombre creada por el grupo de teatro.  
 

Con un guión de Julio Morales, Yussef Soto y José ‘Quique’ Rivera, y bajo la dirección de este último, estos talentosos jóvenes produjeron un cortometraje de nueve minutos que retrata la vida ajetreada de un hombre que vive encerrado en su interminable trabajo. Asediado por las constantes presiones de sus jefes, Ms. Waterstone y Mr. Hammerson, quienes habitan de manera omnipresente el espacio de trabajo a través del teléfono, Camilo se ahoga cada vez más en sus preocupaciones y siente cómo su libertad y sus anhelos de niño son anulados por el trabajo.  
 

La idea del cubo está presente durante toda la pieza. “Las paredes se cierran”, las tareas lo encierran, el espacio de trabajo se transforma en un pequeño cubículo y nuestro protagonista alucina con aquel deseo de su lejana infancia de ser astronauta. Su cuerpo empieza a transformarse en el cubo, y en este proceso, cabeza y manos personifican el pensamiento creciente, la enajenación de quienes fuimos.            
 

Your browser may not support display of this image.Encierro es una pieza que invita a la reflexión, pero su mayor poder está en la forma en que utiliza el humor, característico de los puertorriqueños, y lo mezcla con una buena dosis de realidad para llevarnos a la meditación. Ese humor se destaca en la escena en que Camilo recibe el ataque de múltiples ‘post it notes’, esas fastidiosas notitas que detallan las tareas que tenemos pendientes. Al verse rodeado por ellas, nuestro protagonista recurre a su deseo infantil y, simulando el despegue de un cohete, se eleva entre los pedazos de papel hasta alcanzar la luz que hubiera deseado fuera la luna. Igualmente, con la selección de los nombres de los jefes y sus chillidos imparables vía teléfono, los autores nos dejan una crítica burlona a quienes representan a los directivos de una empresa tipo imperio multinacional.

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El cortometraje cuenta además con la acertada música del grupo indie boricua ‘Balún’, quienes proyectan con sus sonidos ese estado de somnolencia que reina en el mundo de Camilo. El diseño y la mezcla del sonido en el corto fueron trabajados por Juan Pablo Díaz (integrante del colectivo Teatro Breve). Camilo, el títere protagonista, es una creación de “Y no había luz”. Éste, aunque no fue creado para la animación en ‘stop motion’ fue modificado y utilizado hábilmente durante la duración del corto. Y por lo visto ya debe tener una legión de fans.  
 

Hay veces en las que nos topamos con trabajos creativos que nos mueven, nos obligan a abandonar los convencionalismos acostumbramos y nos presentan otra forma de contar una historia. Con Encierro se recurre a una vieja técnica que, ante nuestra realidad, resulta tan nueva como efectiva. Y como consecuencia nos regalan un cortometraje que explota al máximo la inventiva como el mejor recurso de sus creadores.     
 

Futuro prometedor 
 

Quique nos cuenta que ve este medio de animación como una gran oportunidad para el cine en Puerto Rico, porque aún no se le ha sacado provecho. Un área que entiende se beneficiaría mucho del medio es la industria de la publicidad a través de comerciales, la cual debido a su corta duración, permitiría el desarrollo de ideas y su ejecución en corto tiempo. Entre sus planes futuros contempla continuar estudios de maestría en animación en ‘stop motion’ en Londres, Praga o Barcelona.  
 

Por el momento, se encuentra trabajando en una exposición que abre el 24 de septiembre en la Galería Francisco Oller de la Universidad de Puerto Rico. Para esta exposición presentará trabajos en escultura, grabado y algunas piezas en ‘stop motion’. 
 

Para los muchachos de “Y no había luz” la colaboración con Quique fue una experiencia enriquecedora. Según nos indicara Julio Morales, integrante del grupo, “resumir el movimiento a fracciones de segundo fue el gran reto”. Sin embargo, la experiencia les abre paso y les deja con más ganas de seguir trabajando en el cine. Para la compañía de teatro, el cortometraje Encierro representa su segunda participación en cine ya que ellos fueron los responsables de las secuencias fílmicas que incluían títeres en la más reciente producción del Banco Popular, ECO (2008), dirigida por Israel Lugo y Gabriel Coss. Para conocer más sobre “Y no había luz” accede a su página www.ynohabialuz.com.

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